Que este sistema está podrido es un hecho. La
corrupción ha penetrado de tal forma en el cuerpo político que se ha
unido a él de forma indisoluble. Hablamos de la metastasis de un modelo
bipartidista que pese al superficial barnizado democratico,
mantiene las estructuras y mecanismos propios del turnismo decimonónico
del que proviene (corrupción,caciquismo, clientelismo... ). Esta claro,
que si los miembros de la cúpula del PP, tuvieran una pizca de dignidad
y asumieran su responsabilidad deberían dimitir y convocar elecciones
generales.
No obstante si esta entelequia se hiciera realidad, aun
estaríamos supeditados a la decisión de un "pueblo soberano", que si
bien comienza a despertar en parte de su letargo, aguijoneado por los
constantes ataques a los que se ve sometido, se caracteriza por su falta
de espíritu crítico y democrático.
No es de extrañar que los
mismos que nos roban o nos han robado, vuelvan a ser nuestros proximos
representantes, puesto que en este país abunda más el sumiso súbdito
despolítizado que los verdaderos ciudadanos; tanto es así que llegan
hasta nuestros días los ecos del populacho gritando a coro el "vivan las
cadenas".
La solución no es fácil, pero sí clara, regenerar el
sistema y educar a las nuevas generaciones segun los dictados expuestos
por el sabio Herbert Spencer quien aludía a la necesidad de formar
seres aptos para gobernarse a sí mismos y no para ser gobernados por los
demás.
Que quiere decir esto, que pensemos por nosotros
mismos. Porque no nos engañemos para que exista libertad de expresión es
necesario que exista libertad de pensamiento, más alla del discurso
uniformizador impuesto por los medios de comunicación que sirven a los
intereses de las élites dirigentes.