El objetivo ser capaces de pensar por nosotros mismos

El objetivo ser capaces de pensar por nosotros mismos
El pensador de Rodin

martes, 30 de julio de 2013

Rescatando ciudadanos: humillados y ofendidos

Los fondos públicos dedicados al FROB no será devueltos por las entidades bancarias beneficiarias


Tras leer esta noticia cabe preguntarse ¿donde queda el dinero del rescate que se iba a devolver?¿ha servido acaso para hacer llegar el crédito a particulares y empresas? La respuesta refleja el trasfondo de esta falsa democracia que no busca el bien común; su modo de proceder: se socializan pérdidas y se privatizan beneficios. A ver cuando empieza a darse cuenta la gente que la crisis es un engaño, un mecanismo para que los mismos de siempre -las reducidas élites dirigentes, económicas y financieras adalides de las políticas de austeridad- ganen cada vez más mientras que la inmensa mayoría va siendo despojada de sus derechos, de su conciencia y su dignidad; pues la mera subsistencia, obliga a muchos a trabajar por salarios infames -en la jerga liberal competitivos- e incluso como pasa a muchos universitarios, por nada -lo que refleja la dimensión esclavizadora del sistema capitalista- en busca de una experiencia difícil o casi imposible de conseguir si no es pagando antes másteres de precios prohibitivos.


Eso si, el cuarto poder, los medios de comunicación ya se han encargado de repetir una y otra vez el discurso que -sus propietarios han dictado- y que las masas alienadas -faltas de cualquier tipo de conciencia crítica- han ido asumiendo como propios; como el estribillo pegadizo de una canción me duele escuchar una y otra vez en conversaciones propias y ajenas los argumentos del poder: Todos somos culpables, No hay otra solución, Los servicios públicos son insostenibles, El gasto público destrozará el Estado...


Ante todo esto hemos de fomentar cada día en nuestro entorno no solo el sentimiento natural de indignación y rebeldía ante los atropellos vividos sino la necesidad de adquirir una completa formación y conciencia crítica que permita a cada individuo rebatir y contrastar por sí mismo la información -o desinformación- con que las clases dirigentes inundan nuestro día a día.

Porque en pocas palabras resulta más complicado observar la realidad por nuestros propios ojos que creer lo que ya ha sido interpretado.  


miércoles, 27 de febrero de 2013

Crónica de una muerte anunciada

Que este sistema está podrido es un hecho. La corrupción ha penetrado de tal forma en el cuerpo político que se ha unido a él de forma indisoluble. Hablamos de la metastasis de un modelo bipartidista que pese al superficial barnizado democratico, mantiene las estructuras y mecanismos propios del turnismo decimonónico del que proviene (corrupción,caciquismo, clientelismo... ). Esta claro, que si los miembros de la cúpula del PP, tuvieran una pizca de dignidad y asumieran su responsabilidad deberían dimitir y convocar elecciones generales.
No obstante si esta entelequia se hiciera realidad, aun estaríamos supeditados a la decisión de un "pueblo soberano", que si bien comienza a despertar en parte de su letargo, aguijoneado por los constantes ataques a los que se ve sometido, se caracteriza por su falta de espíritu crítico y democrático.

No es de extrañar que los mismos que nos roban o nos han robado, vuelvan a ser nuestros proximos representantes, puesto que en este país abunda más el sumiso súbdito despolítizado que los verdaderos ciudadanos; tanto es así que llegan hasta nuestros días los ecos del populacho gritando a coro el "vivan las cadenas".

La solución no es fácil, pero sí clara, regenerar el sistema y educar a las nuevas generaciones segun los dictados expuestos por el sabio Herbert Spencer quien aludía a la necesidad de formar seres aptos para gobernarse a sí mismos y no para ser gobernados por los demás.

Que quiere decir esto, que pensemos por nosotros mismos. Porque no nos engañemos para que exista libertad de expresión es necesario que exista libertad de pensamiento, más alla del discurso uniformizador impuesto por los medios de comunicación que sirven a los intereses de las élites dirigentes.